Artículos de opinión

URGE RESCATAR NUESTROS BOSQUES

Por: Javier Martínez, redactor de lapatacuna.blogspot.com



Árbol de almendro silvestre rejuvenecido
después de la época lluviosa
La deforestación en El Salvador ha alcanzado niveles elevados en las últimas dos décadas. la tala indiscriminada de árboles ha traído consigo la desaparición de ríos que hace menos de veinte años eran caudalosos y abastecían del vital líquido a las comunidades aledañas. Ahora todo ha cambiado. Los ríos de los que hablo se han convertido en "ríos de temporada". Tierras que antes eran fértiles, ahora se han vuelto estériles y solo se vuelven productivas a fuerza de fertilizantes químicos. Es urgente concientizarnos de que la deforestación nos afecta todos. Es un problema de todos. Por eso conviene impulsar una campaña de rescate de los bosques que han caído a manos de nuestra irresponsabilidad.

Entidades gubernamentales y no gubernamentales, poco o nada hacen por restablecer el equilibrio de nuestros ecosistemas. Hace falta reconocer hacia donde vamos con nuestras actitudes irresponsables. Dice un dicho popular que: "Dios siempre perdona. El hombre a veces..., pero la naturaleza nunca perdona". Si no cuidamos nuestro medio ambiente, si continúa la tala indiscriminada de árboles, al final será la misma naturaleza la que nos pase factura. 

¿Cuál sería la solución a la problemática actual de deforestación? Necesitamos impulsar campañas de recolección de semillas de árboles que son propios de nuestro ecosistema. Estas semillas serán germinadas de forma casera y luego plantar los arbolitos en tierras deforestadas. De no ser posible plantar los arbolitos, lo más factible sería esparcir las semillas en época de lluvia para que sean germinadas de manera natural y bajo las mejores condiciones climáticas. 

Todos podemos aportar no un granito de arena, sino una semilla. Somos seis y pico millones de salvadoreños. que cada uno esparza semillas y que al menos un árbol nazca y crezca por cada persona que esparza las semillas, serían más de seis millones de árboles. Ese sería un paso gigantesco hacia la reforestación de nuestro querido El Salvador. Pero es de poner manos a la obra antes de que sea demasiado tarde.