La unión hace la fuerza
Por Javier Martínez, Editor de La Patacuna
Cierta vez escuché un consejo que me resultó muy práctico. En realidad se trataba de algo que me haría ver la vida de manera diferente. El consejo era este: "una varita delgada es muy fácil de quebrar. ¡Ahora bien! Si pones varias varitas juntas, ya no será fácil quebrarlas". Esta frase tiene sentido en nuestra vida diaria, pues el hombre no puede subsistir alejado de los otros, esos seres en quienes se apoya, ya sea la familia, los amigos, los compañeros de trabajo o estudio, el jefe..., en fin, la sociedad. Los salvadoreños ya sea consciente o inconscientemente, siempre hemos estado unidos, ya sea en el obrar o en el sentir. Por ejemplo (y no pretendo valerme de la ironía como discurso), siempre hemos compartido la irresponsabilidad ambiental. Vamos por la calle y es común ver tiraderos de basura. Lejos de contribuir al aseo de la comunidad, muchos se convierten (o nos convertimos) en jueces de los demás, pero poco o nada se hace para cambiar la realidad.
Se vive un ambiente de irresponsabilidad generalizada. Eso se da en los distintos ámbitos de la sociedad, pues la población en general se muestra indiferente ante la contaminación ambiental o ante la deforestación. Muchas de las empresas privadas arrojan sus desechos a los ríos, los drenajes de aguas negras de muchas cuidades, conducen los desechos fecales a fuentes de agua dulce. Nadie dice nada.
Por otra parte, las autoridades ambientales parece que se hacen de la vista gorda. Cada año que pasa la deforestación ambiental nos va dejando sin recursos. Así por ejemplo, algunos ríos están desapareciendo a causa de la tala indiscriminada de árboles. Muchas especies animales que eran propias de nuestros sistemas de bosques, están desapareciendo. Los recursos se están agotando. Las tierras cada vez son más infértiles, pues los nutrientes naturales son arrasados por las lluvias al no haber forestación que los retenga. Cada vez se hace más necesario utilisar fertilizantes químicos. Sin embargo, llega un momento en que los fertilizantes químicos son incapaces de hacer producir la tierra debido a que se ha vuelto totalmente improductiva. ¿Qué nos espera de seguir así? Podría pasar en nuestro país lo que le está sucediendo a Haití. Ellos ya se terminaron los recursos naturales de su isla. Los motivos o causas podrían ser distintas. Pero los resultados son los mismos. Si no tomamos conciencia y entre todos luchamos contra la deforestación y contra la contaminación de nuestras fuentes de agua dulce, el futuro cercano será drásticamente modificado. Seamos responsables. Reflexionemos en el daño que se le hace a nuestro medio ambiente. Un daño que a la larga es a nosotros mismos. ¡Y no solo se trata de reflexionar!
Hay que actuar. Pero para eso debemos de despertar una conciencia social. Hacer que las mayorías salvadoreñas tomen conciencia del daño que se le está haciendo al medio ambiente y de las consecuencias que ya se están dando y las que faltan por manifestarse.
Hay que actuar. Pero para eso debemos de despertar una conciencia social. Hacer que las mayorías salvadoreñas tomen conciencia del daño que se le está haciendo al medio ambiente y de las consecuencias que ya se están dando y las que faltan por manifestarse.